martes, 30 de junio de 2009

EL FINAL

Después de todo lo visto y de todo lo hecho, solo nos queda pensar en el final, al cual llegaremos todos y todos de formas similares… el final llegará talvez con el aire intoxicado por un extraño encanto prometido, o, talvez, solo llegue con la maldición de una nueva vida, como si esta no fuera lo suficientemente insoportable…

Yo lo estaré esperando, talvez colgado de manera amable con una soga al cuello, talvez en una balacera de los que nos hacemos llamar insurgentes… de todas formas lo esperare, como se espera a la pareja dueña de los deseos y de los placeres…

El llegará, no se tardara más de una noche, no se tardara mas de una vida, no se tardara mas de una nada, se que vendrá por mi, no hoy, estoy demasiado triste como para tomar la decisión y sinceramente mi tristeza siempre me ha dado mucha desconfianza por que siempre ha prometido la concreción de hechos irreales… el vendrá como siempre viene con su tinte inesperado… yo confiare…

Cuando llegue finalmente y me disuelva por completo en la maquinaria del olvido, aquella maquinaria que los hombres han inventado para evadir su propio final, cuando esto suceda, mi alma libre y burlona comenzara a disolverse, se reirá, en el fondo los hombres la sentirán, sus pensamientos se volverán nada, estremecerán, como se estremecen los oídos con el zumbido de una abeja… aquí nacerá su pensamiento mas cruel, con el su propio final…

jueves, 16 de octubre de 2008

Confesión y amenaza

Esta es una carta a los que no están; a los que se fueron; a los que están escondidos; a los que tienen miedo; a los que siempre estuvieron… esta es una carta dedicada al saber; a la angustia; a la risa; al llanto… es una carta para todos…

Quisiera decir que todo esta bien, pero no es cierto, les juro que mataría por decirles mentiras; leer un libro de Cohelo; ser hasta cierto punto “normal”; hacer el amor con indeferencia; y quedarme así, inmóvil en toda esta realidad que otros han inventado para nosotros…

No voy a decirles que usen el pelo largo o un peinado mohicano ni que destruyan las ventanas con piedras lanzadas a quema ropa… no quiero angustiarles con clases de marxismo básico, la verdad es que no quiero recuerden las pruebas inventadas…

Lo que si pretendo es que dejen esa pesada ancla que no les permite moverse; que los mantiene inmóviles en sus asientos; que no les deja voluntad si quiera; y que se ha vuelto tan cómoda y necesaria para aguantar todo el dolor que la sociedad nos puede producir… lo que si pretendo es que abran un poco los ojos y vean que la sangre que corre en el mundo no solo se parece a la suya si no que es la suya y la de miles de hermanos mas que todos los días tratamos de saber; y el saber duele el doble que la ignorancia…

Quizá ya te haya aburrido con las primeras líneas, si en realidad no te interesa saber, no te preocupes… mañana cuando tengas 60 años y te des cuenta que tu vida esta frustrada y la revises sin encontrar un motivo al menos una justificación; porque allí esta tu carro, tu casa, tu perro de marca y tus hijos no tan finos, esperándote... y quizá al final te rindas; mandes todo al infierno; y no sepas; mas bien finjas no saber; y vayas a tus clubes de personas mayores y converses con los nietos… pero vendrá la pregunta; después el miedo; con ellos la noche; finalmente la soledad; y con ella el cuestionamiento a cerca de tu no tan perfecta vida; como pasa ahora y como crees que ha pasado siempre…

Al que se enojo en las primeras líneas por que nombre a Cohelo, te quiero decir que muy pronto serás el guerrero de la luz; irradiaras tanta que nadie lo va a soportar; por supuesto que te auto superarse, pero solo; por supuesto que lo lograste; también pisaste a algunos; serás tan dichoso de tu vida que buscaras todo el día hablar de sus maravillas, reafirmándote, reprimiéndote, evitando el llanto; tu única diversión será el huir, por eso amaras el vino y a las señoritas de los spas que evitan mágicamente el “stress”…

Hubo alguna vez en el mundo un discurso, ahora hay miles y este tan solo corresponde a cierta visión, a los valientes que han decidido oír, les quiero decir que la valentía muchas veces se paga con angustia, no es muy raro, de verdad en esta sociedad la única moneda que se maneja es el miedo, el miedo a tener, el miedo a no tener, el miedo al sudor; a manchar tus manos con la indignación del trabajo manual; el miedo de que tu novia te deje, o deje de dejarte…

Ahora solo nos quedan retazos de un discurso que ha sabido acloparse al sistema… sí me refiero a nosotros, los que somos rebeldes en función del uso de la ducha; los que somos revolucionarios en función del numero de argollas en el cuerpo; los que somos rebeldes en función de nuestra rapidez con un aerosol en la pared; los que somos rebeldes cuando no compramos la coca cola y compramos colas de nuestras burguesías mas directamente opresoras…

Estas ultimas líneas son las líneas mas solas, porque todos o casi todos, -el editor cuenta- han decidido dejar de leer… la verdad es que me queda todavía la esperanza, a diferencia de lo que muchos están pensando, la verdad es que todavía veo soñadores… soñadores de mi confesión y soñadores en la amenaza…

Dibujos


Loveja, cuando el lobo tiene piel de cordero

Carta a Destiempo

Lo siento por el tiempo, es tarde, lo se. Lo siento, mi oferta de llevarte a algún lugar lejano de arco iris detenidos y nostalgia viva, puede resultar vacía y poco sincera. Lo se, hace poco tiempo estuvo ella aquí, no voy a negar tampoco que todavía “ella” rueda mi mente en colores que ahora me resultan grises y opacos.

Pero estas tu, habitada por mis deseos, llegue tarde, esperar el tren a veces resulta complejo, uno nunca sabe cual será la parada final, muchas veces la parada ideal resulta un tanto cruel también.

¿Me creerías si te dijera que te quiero? ¿Te lo he dicho alguna vez? no me molesta el hecho de no poder habitarte, me molesta más el hecho de no poder intentarlo.

La última circunstancia me remite al fondo del pozo de paredes lisas, lo siento por no poder salir, anoche perdí las garras en una pelea conmigo mismo, allí tienes mi armadura colgada en tu pared, allí tienes también todos los memos que me puedes mandar, tan solo hazlo, destruye de una vez esta ilusión, acábalo todo, que estoy cansado de fingir que finjo cuando salgo al mundo a destruirlo todo, que estoy cansado de ser yo mismo.

¿Te dije que la armadura se esta oxidando? la hice tan fuerte como pude, pero nunca conté con toda el agua que una mujer puede emanar dentro de si, las lacras de oxido se pegan como costras, su caída me ha descubierto, los que me atacan han sabido aprovechar, en cada uno de los espacios hay una flecha exacta, precisa, hiriente… hoy me la he sacado, por si te placía verme así desnudo. ¡No! No cortes las flechas ni intentes partirlas, talvez alguna llegue zigzagueante a mi corazón, estoy herido, lo se, pero me desangra mas el hecho de que no puedas estar aquí.